Portada de El gran libro de los perros según mi gato, de Alberto Montt

El gran libro de los perros según mi gato

SINOPSIS

Alberto Montt había asegurado que nunca escribiría un libro sobre perros, pero había una salida evidente: dejar que opinara su gato. Desde esa mirada felina, desconfiada y completamente parcial, el libro observa a los compañeros caninos de los humanos, repasa sus hábitos, rarezas y virtudes y convierte la rivalidad entre perros y gatos en una sucesión de viñetas cargadas de ironía. El resultado es una guía nada objetiva sobre la mascota más popular del mundo narrada por quien menos razones tiene para admirarla.

BOOK SHORT REVIEW

ENGLISH REVIEW

El gran libro de los perros según mi gato finds the perfect loophole in Alberto Montt’s promise not to make a book about dogs: the dogs are observed by a cat. That decision gives the collection a voice before the first joke even begins. Every affectionate canine trait can be reinterpreted as foolishness, every display of loyalty becomes suspiciously excessive and every human enthusiasm for dogs is filtered through feline superiority.

The central joke could easily exhaust itself, but Montt avoids that by varying both format and target. Sometimes the humour comes from familiar dog behaviour; elsewhere it depends on the cat narrator’s inability—or refusal—to understand why humans find that behaviour lovable. The funniest pages are often those in which the reader can see the dog’s appeal perfectly well while the narrator insists on reaching the least generous possible conclusion.

Montt’s drawing style remains ideal for this kind of comedy. A small change in posture or a pair of widened eyes can carry more information than a paragraph. The dogs are visually expressive without becoming cute in a generic way, and the cat’s rigid presence gives the book an excellent comic counterpoint. There is a strong sense that the illustrations are performing the argument rather than simply decorating it.

Compared with the broader conspiracy of Solo necesito un gato… para conquistar el mundo, this volume is more focused and perhaps more immediately accessible. Dog owners will recognize behaviours that the book exaggerates, while cat owners will enjoy the narrator’s smug hostility. The humour works best, however, for readers who understand that the supposed rivalry is mostly a pretext for celebrating the absurdity of living with either animal.

It is a quick, generous and visually inventive book, built for rereading and sharing. Montt never pretends to offer serious zoology; what he offers instead is a comic ethnography of domestic animals and the humans who organize their lives around them. By letting a cat write the dog book he swore he would never make, he finds exactly the perspective the project needed.

SPANISH REVIEW

El gran libro de los perros según mi gato encuentra la escapatoria perfecta a la promesa de Alberto Montt de no hacer nunca un libro sobre perros: quien los observa es un gato. Esa decisión dota al volumen de una voz antes incluso de que empiece la primera broma. Cada rasgo cariñoso de los perros puede reinterpretarse como una tontería, cada demostración de lealtad parece sospechosamente excesiva y todo entusiasmo humano por ellos pasa por el filtro de la superioridad felina.

La idea central podría agotarse con facilidad, pero Montt evita ese problema variando tanto el formato como el objetivo de los chistes. En ocasiones el humor nace de comportamientos caninos perfectamente reconocibles; en otras, de la incapacidad —o la negativa— del narrador gatuno para comprender por qué a los humanos nos resultan adorables. Algunas de las mejores páginas son aquellas en las que el lector entiende perfectamente el encanto del perro mientras el gato se empeña en alcanzar la interpretación menos generosa posible.

El dibujo de Montt sigue siendo especialmente adecuado para esta clase de comedia. Un pequeño cambio de postura o unos ojos desmesuradamente abiertos pueden transmitir más que un párrafo entero. Los perros son expresivos sin quedar reducidos a una ternura genérica, y la presencia rígida del gato proporciona un contrapunto cómico excelente. Las ilustraciones no decoran el argumento: lo representan.

Frente a la conspiración más amplia de Solo necesito un gato… para conquistar el mundo, este volumen resulta más concentrado y quizá también más inmediato. Quienes convivan con perros reconocerán conductas que el libro exagera; quienes prefieran los gatos disfrutarán de la hostilidad satisfecha del narrador. Pero el humor funciona mejor para quien entienda que la supuesta rivalidad es, sobre todo, una excusa para celebrar lo absurdo que resulta organizar nuestra vida alrededor de cualquiera de los dos animales.

Es un libro rápido, generoso y visualmente inventivo, pensado tanto para leer de una sentada como para volver después a páginas concretas. Montt no pretende ofrecer zoología seria, sino una pequeña etnografía cómica de los animales domésticos y de los humanos que viven a su servicio. Al dejar que un gato escriba el libro sobre perros que había jurado no hacer, encuentra exactamente el punto de vista que necesitaba.

// Autor: Alberto Montt
// Editorial: Temas de Hoy

SOBRE EL AUTOR

Alberto Montt es diseñador gráfico y artista plástico. Desde 2006 publica sus dibujos en el blog Dosis diarias y ha desarrollado una extensa obra de humor gráfico que combina observación cotidiana, ironía, crítica y humor negro. Ha publicado más de veinte libros y su trabajo ha aparecido en numerosos países de Europa, Asia y América Latina.

Score
8.8

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