SINOPSIS
Mariona tiene ochenta y siete años y vive pendiente de pequeñas rutinas: el jardín, las comidas familiares, Vicente y una casa que acumula recuerdos. Mientras sus amigas van desapareciendo y el tiempo estrecha su horizonte, empieza a preguntarse qué quedará de ella cuando ya no esté y si será capaz de hablar con su familia sobre sus deseos antes de que sea demasiado tarde.
COMIC SHORT REVIEW
ENGLISH
Ya no llama nadie approaches ageing without melodramatic shortcuts. Its strongest quality is the attention paid to ordinary gestures: preparing food, tending a garden, repeating questions, waiting for a phone call that does not come. The official preview establishes this immediately. Mariona and Vicente’s exchanges are funny, weary and affectionate at the same time, and the repetition in their conversations conveys the erosion of memory without turning either character into a device.
Elizabeth Casillas and Blanca Vázquez build the story around a question that is simple but difficult to articulate: what do we leave behind when our presence begins to fade from the routines of others? The comic does not need a large external conflict because the emotional tension lies in the family table, in postponed conversations and in the distance between what Mariona needs to say and what the people around her are prepared to hear.
Vázquez’s drawing supports that intimacy through clear staging and expressive bodies. Domestic spaces are not neutral backgrounds; they become part of Mariona’s identity. The garden, the kitchen and the repeated paths through the house accumulate emotional meaning. The colour work softens the page without sentimentalising it, which is essential for a book whose subject could easily have become overly solemn.
What makes the project especially convincing is that it speaks about decline while insisting on agency. Mariona is not merely someone being cared for. She has wishes, irritation, humour, fear and decisions that belong to her. That distinction gives the comic dignity and prevents its meditation on death from eclipsing its more important subject: the value of being listened to while one is still here.
SPANISH
Ya no llama nadie habla de la vejez sin recurrir a atajos melodramáticos. Su principal virtud está en la atención a los gestos corrientes: preparar la comida, cuidar el jardín, repetir una pregunta, esperar una llamada que no llega. El avance oficial lo deja claro desde las primeras páginas. Las conversaciones entre Mariona y Vicente son divertidas, cansadas y cariñosas al mismo tiempo, y la repetición transmite el deterioro de la memoria sin convertir a ninguno de los dos personajes en un simple recurso dramático.
Elizabeth Casillas y Blanca Vázquez construyen el relato alrededor de una pregunta sencilla y difícil de verbalizar: ¿qué dejamos detrás cuando nuestra presencia empieza a borrarse de las rutinas de los demás? El cómic no necesita un gran conflicto externo porque toda la tensión está en la mesa familiar, en las conversaciones aplazadas y en la distancia entre aquello que Mariona necesita decir y lo que quienes la rodean están dispuestos a escuchar.
El dibujo de Vázquez sostiene esa intimidad mediante una puesta en escena limpia y un trabajo muy expresivo con los cuerpos. Los espacios domésticos no son fondos neutros: forman parte de la identidad de Mariona. El jardín, la cocina y los recorridos repetidos por la casa van acumulando significado. El color suaviza la página sin sentimentalizarla, algo especialmente importante en una obra cuyo tema podría haberse vuelto demasiado solemne.
Lo más valioso es que el cómic hable del deterioro sin renunciar a la capacidad de decisión de su protagonista. Mariona no es únicamente alguien a quien cuidar. Tiene deseos, mal humor, miedo, sentido del humor y decisiones propias. Esa diferencia da dignidad al relato y evita que la reflexión sobre la muerte tape el verdadero centro de la obra: la necesidad de ser escuchado mientras todavía se está aquí.
// Guion: Elizabeth Casillas
// Dibujo: Blanca Vázquez
// Editorial: Astiberri
// Edición: 160 páginas, color, cartoné, 14 × 21 cm
// ISBN: 979-13-87927-41-7

SOBRE LAS AUTORAS
Elizabeth Casillas ha trabajado el ensayo gráfico y la memoria social en títulos como Todas nosotras y La palabra que empieza por A. Blanca Vázquez, formada en diseño e ilustración entre Madrid y Lieja, es autora de Juntas en esto. En Ya no llama nadie ambas orientan esa experiencia hacia un relato familiar centrado en la vejez, el cuidado y el legado.
Score
Valoración provisional: 9,0 / 10



