SINOPSIS
El hermano Díaz llega a la Ciudad Santa esperando una recompensa tranquila y recibe justo lo contrario: la dirección de una compañía formada por criaturas peligrosas, criminales y practicantes de artes prohibidas. Su misión consiste en escoltar a una joven con derecho al trono de Troya a través de una Europa alternativa donde la religión, la política y la guerra se mezclan con vampiros, hombres lobo, nigromantes y elfos mucho menos amables que los de la tradición fantástica. Para cumplir un objetivo supuestamente justo, el grupo tendrá que recurrir a métodos que hacen que la palabra «santo» resulte cada vez más difícil de pronunciar sin ironía.
BOOK SHORT REVIEW
ENGLISH REVIEW
The Devils feels like Joe Abercrombie deliberately removing the brakes. The moral ambiguity, sharp dialogue and fascination with damaged people remain, but the new world is louder, stranger and more openly playful than the First Law setting. Its premise has the energy of a disastrous role-playing party: a church mission staffed by monsters, an unwilling cleric trying to impose order, and a claimant to a throne crossing a continent that seems designed to kill everyone involved. Abercrombie uses that velocity to generate comedy without abandoning cruelty. The jokes work because the danger is real, and the violence works because the characters are funny enough to become people rather than pieces in a spectacle.
Reviews have been unusually consistent about the book’s pleasures: the banter, the grotesque cast, the alternative-medieval world and the sense of a writer enjoying a new playground. The disagreements concern excess. Some critics have found the journey repetitive, the jokes occasionally overused and the huge cast less psychologically deep than Abercrombie’s best First Law characters. Those reservations are valid, particularly in the middle stretch, but they also identify the novel’s chosen mode. This is a picaresque procession of disasters, fights, betrayals and improbable alliances. It wants momentum more than austerity, and most of the time that decision pays off.
What prevents the novel from becoming mere fantasy slapstick is Abercrombie’s instinct for dependence. These characters survive not because they become noble, but because their defects fit together. Faith, monstrosity, loyalty and expediency keep changing meaning as the group moves forward. The result is one of the author’s most accessible books: bloody, profane, very funny and structurally designed to continue, yet complete enough to provide a satisfying first adventure. It may not reach the emotional depth of his finest work, but as an opening statement for a new series it is enormously entertaining and refreshingly unburdened by reverence for its own genre.
SPANISH REVIEW
Los diablos da la impresión de que Joe Abercrombie ha decidido quitar los frenos. Conserva la ambigüedad moral, los diálogos afilados y la fascinación por personajes rotos, pero el nuevo mundo es más ruidoso, extraño y abiertamente juguetón que el de La Primera Ley. La premisa tiene la energía de una partida de rol que ha salido terriblemente bien: una misión eclesiástica encomendada a monstruos, un clérigo incapaz de imponer orden y una aspirante al trono atravesando un continente construido para acabar con todos ellos. El humor no rebaja el peligro, sino que funciona porque este es real; y la violencia importa porque los protagonistas resultan suficientemente divertidos y humanos como para no ser simples piezas del espectáculo.
Las reseñas coinciden bastante en sus virtudes: la química del grupo, el reparto grotesco, la Europa medieval alternativa y la sensación de que el autor disfruta explorando un terreno nuevo. Las discrepancias aparecen al hablar del exceso. Algunos críticos señalan repetición en el viaje, bromas que se estiran más de la cuenta o personajes menos profundos que los mejores de Abercrombie. Son reparos razonables, sobre todo en el tramo central, pero también describen el modo elegido por la novela. Estamos ante una procesión picaresca de desastres, peleas, traiciones y alianzas imposibles. Busca velocidad antes que contención, y casi siempre esa decisión juega a su favor.
Lo que evita que todo se convierta en una comedia fantástica de golpes es el talento de Abercrombie para escribir relaciones de dependencia. Sus personajes sobreviven no porque se vuelvan buenos, sino porque sus defectos encajan. Fe, monstruosidad, lealtad y conveniencia van cambiando de sentido a medida que avanza el grupo. El resultado es una de sus novelas más accesibles: sangrienta, irreverente, muy divertida y claramente pensada para crecer en entregas posteriores, pero suficientemente cerrada para funcionar como aventura propia. Tal vez no alcance la profundidad emocional de sus mejores libros, pero como comienzo de una nueva serie resulta tremendamente entretenida.
// Autor: Joe Abercrombie // Editorial: RUNAS
SOBRE EL AUTOR
Joe Abercrombie (Lancaster, 1974) es autor de La Primera Ley, de las novelas independientes ambientadas en ese universo, de La Era de la Locura y de la trilogía juvenil El Mar Quebrado. Reconocido por su papel en la renovación de la fantasía oscura, combina humor, violencia, crítica de los arquetipos heroicos y personajes moralmente contradictorios. Los diablos inaugura un nuevo universo narrativo.



